jueves, 12 de julio de 2012

¡¡¡Cupcakes medievales!!!


Esta fotografía y la de portada son obra de Carmen Romero Gil ¡gracias!


Sí, como lo leéis...


¡¡Son mis primeros cupcakes temáticos!!

Os traigo un mega-post para intentar compensar el parón de casi un mes pero es que ¡¡no he parado!!

Entre otras cosas he asistido a una boda medieval.  Sí, medieval...medieval!!  Yo había oído de la existencia de bodas de este tipo hacía ya tiempo, ¡¡pero que te toque ir a una no es tan normal!!  La verdad que la experiencia fue increíble y se lo agradezco desde aquí a Lara y Rubén por hacerme partícipe.

Y diréis que por qué os cuento todo esto...es que hace unos meses, mi amiga Lara, (AKA "la novia medieval") me pidió que hiciera unos cupcakes para la boda.  A mí me encantó la idea pero claro, el reto era hacer unos cupcakes...medievales :D

Así pues, con las ideas que se me fueron ocurriendo y la inestimable ayuda de las chicas de Comercial Mínguez y de Vainilla y Caramelo (majas, no...¡lo siguiente!) ideé siete tipos de cupcakes con distintas referencias a la Edad Media.

Cómo quedo la mesa...¡¡terror!!


Aquí os los dejo por si os gustan y a lo mejor os puedan dar alguna idea o inspiración para otras cosas que queráis hacer.

Os voy a explicar las decoraciones uno por uno; en cuanto a la masa y al buttercream utilicé la receta básica de vainilla para los bizcochitos y el buttercream fue de dos tipos: el básico de vainilla y el de merengue suizo.

Utilicé el de merengue suizo para los que iban totalmente cubiertos de fondant, y el de vainilla que es más durito para los que iban decorados con manga (rosas, hierba).

Enfriando en la rejilla

La receta básica de vainilla la tenéis aquí y las otras dos aquí están:

BUTTERCREAM DE VAINILLA BÁSICO (para 12 cupcakes grandes)
(Receta adaptada de la web de Martha Stewart, la tenéis aquí)

250 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
250 g icing sugar (también conocido como azúcar impalpable en América Latina)
1 cucharadita de leche
1 cucharada de extracto de vainilla (no vale aroma de vainilla del súper porque os sabrá a mantequilla sola)

Batimos la mantequilla y el icing sugar hasta que estén bien integrados.  Añadimos la leche y la vainilla y batimos 3-4 minutos hasta que la mezcla tenga la consistencia del helado.  Podemos ajustar la cantidad de vainilla y batir un poco más.  Si queda demasiado blando podemos omitir la leche o añadir más azúcar, si está como una piedra al revés :)

Este buttercream es casi blanco así que es perfecto para teñir y decorar.

Buttercream teñido de verde menta

BUTTERCREAM DE MERENGUE SUIZO (para 12 cupcakes grandes)
(Receta adaptada del vídeo de Dyann Bakes, aquí) 

Os recomiendo este vídeo porque la cocinera lo explica muy bien, lo llama receta 1-2-3 porque se utiliza de cada ingrediente el doble de cantidad en peso que del anterior (pero en onzas que es lo que usa el sistema anglosajón).  Aquí os pongo las conversiones:

113 g claras de huevo (si utilizáis de las compradas; si las separáis de las yemas, serían unas cuatro claras)
225 g azúcar blanco
350 g mantequilla sin sal
Se le puede añadir el colorante o aroma que queráis, yo puse una cucharada maja de extracto de vainilla y lo dejé con su color natural. 

Poned en un cazo o en un bol al baño maría las claras con el azúcar.  Calentad en el fuego pero no a tope, suavecito.  Revolver sin parar con un batidor manual o una cuchara sopera.  Id comprobando cogiendo un poco de la mezcla entre dos dedos, cuando no notéis el granillo del azúcar nada de nada estará ya bien disuelto.  Esto lleva unos tres o cuatro minutos.  Como digo, temperatura suave no queremos que hierva, sólo disolver el azúcar en las claras.

Poned en el bol de la KA o en un bol normal y meted la batidora de varillas.  Batid hasta que montéis las claras y estén cremosas (no a punto de nieve sino que hagan picos blandos).


Así perfecto (Imagen de smittenkitchen.com)


Llegado este momento comprobaremos la temperatura del bol.  Si está a temperatura ambiente, añadimos la mantequilla, mejor gradualmente, y seguimos batiendo.  Si no, esperamos un poco a que se enfríe o le pasamos un paño escurrido en agua fría para que se enfríe.  Si añadimos la mantequilla y las claras siguen calientes nos cargaremos todo el invento.

Una vez añadida la mantequilla, batimos varios minutos.  Llegará un punto en que parece que la mezcla está cortada pero no os asustéis, seguid batiendo y se recompondrá para coger un aspecto fantástico y cremoso.    Añadid la vainilla o el aroma (y el colorante si queréis), batid hasta incorporarlo y ya tenéis el buttercream :D

Esta receta va muy bien para cupcakes que vayan a cubrirse de fondant, porque es mucho más blando que el buttercream normal, además es menos pesado de comer.  Por el contrario no sirve para decorar con manga debido a su poca consistencia.


Ahora sí, ¡¡¡vamos allá con las decoraciones!!

I. CUPCAKE CORONA MEDIEVAL

Necesitamos:

INGREDIENTES 

Cupcake
Buttercream de merengue suizo
Fondant blanco
Fondant amarillo o colorante en gel Wilton color Lemon (o cualquier otro colorante alimentario amarillo en gel)
Perlitas de azúcar para decorar
Spray de purpurina comestible (podéis usar plata, oro, bronce...yo usé el tono Pearl de PME porque me gusta el efecto perlado y es más versátil creo)

"ARRAMIENTAS" (como dice mi abuelito)

cortador en forma de corona, yo lo compré en Mínguez
cortador circular de unos 8 cm de diámetro, compré este set monísimo en Vainilla y Caramelo
rodillo (preferiblemente antiadherente)
espátula o cuchillo de untar

Cogemos el cupcake y le untamos buttercream hasta que quede bien tapado y ligeramente abombado en el centro, como los de la foto.




Aplanamos un poco de fondant blanco con el rodillo y cortamos un círculo.

Cubrimos el cupcake dejándolo bien centrado.

Cogemos fondant amarillo (si preferís teñir el fondant blanco, indicaciones aquí) y lo aplanamos, cortamos una corona (he de decir que la pinté con colorante dorado líquido pero no se veía prácticamente nada así que me he saltado ese paso-no os lo recomiendo o al menos no el de Squires Kitchen.  Probaré con el que viene en polvo la próxima vez).

Se me cayó el colorante dorado y la lié parda...menos mal que no le tengo mucho cariño.

Pegamos la corona sobre el fondant blanco bien centrada, y en las puntas añadimos las perlitas.  Si no se pegan bien, poned una gota de agua en el fondant primero.  Pulverizamos spray a unos 40 cms. del cupcake.




II. CUPCAKE ESPADA ENCANTADA

INGREDIENTES

Cupcake
Buttercream de vainilla
Colorante alimentario en gel de color verde (yo mezclé Lemon y Royal Blue, ambos de Wilton)
Fondant gris
Fondant naranja o de otro color que contraste con verde y gris
Perlitas de azúcar
Spray perlado

HERRAMIENTAS

Boquilla de césped (nº 233)
Manga pastelera
Cortador en forma de espada
Rodillo
Esteca con cabezas intercambiables.  Ya, sé que estáis diciendo ¿¿¿ein??? Es ésta.

Cogemos el cupcake y lo cubrimos con una capa muy fina de buttercream previamente teñido de verde.

Con la manga vamos haciendo la decoración de hierba.  Es más sencillo de lo que parece: la ponemos perpendicular respecto al cupcake y apretamos a la vez que la vamos separando del cupcake, cuanto salen los hilillos dejamos de apretar la manga y separamos rápidamente del cupcake.

Una vez se coge un poco de práctica, se puede hacer el césped hacia un lado u otro y queda más "real".  Cuando esté totalmente cubierto de "césped", cogemos el fondant gris y aplanamos con el rodillo.  Cortamos la espada hasta un poco más del inicio de la empuñadura.



Cogemos el fondant del otro color, aplanamos y cortamos con el molde de espada la empuñadura solamente.  Pegamos esta parte sobre la otra para que coincidan la empuñadura y la hoja.  Con la esteca podemos decorar y hacer relieves, para que quede con más textura.

Pegamos una perlita de azúcar en el extremo de la empuñadura, rociamos un poco de purpurina sobre la espada y esperamos a que se seque un poco.  La tomamos con cuidado y la ponemos encima del cupcake.




III. CUPCAKE CASTILLO DE CAMELOT

INGREDIENTES

Cupcake
Buttercream de vainilla
Colorante alimentario azul en gel (yo usé Royal Blue de Wilton)
Fondant gris
Spray perlado

HERRAMIENTAS

Boquilla estrellada (1M de Wilton por ejemplo)
Manga pastelera
Rodillo
Cortador en forma de castillo
Esteca con cabezas intercambiables
Espátula o cuchillo de untar

Tomamos el cupcake y le untamos una capa de buttercream teñido de azul para que quede liso al nivel del .  Yo no le pongo mucho colorante porque me gustan los tonos suaves pero podéis poner la intensidad que queráis.  Esto se hace para que no se vea el bizcocho debajo de la rosa que vamos a hacer a continuación con la boquilla, pero si no tenéis demasiado buttercream o no queréis "cargarlos" tanto, saltaos este paso.  
A continuación, hacemos una rosa con la manga pastelera rellena de buttercream.  Comenzamos por el centro y vamos moviendo la manga en sentido de las agujas del reloj, lentamente.  


Cogemos fondant gris y lo aplanamos.  Cogemos el cortador y cortamos un castillo.  Con la esteca le hacemos unos relieves.  Le damos una pasadita de spray de purpurina y lo ponemos con cuidado sobre el cupcake.

Una idea muy buena sería haberle puesto un banderín sobre las almenas, ¡¡pero no cabía!!  Si encontramos castillos más pequeños o hacemos cupcakes gigantes estaría bien...



IV.  CUPCAKE RICARDO CORAZÓN DE LEÓN

Vaaaaaaaaaaaaaaaaaale... un poco traído por los pelos pero el concepto ahí está ¿¿no?? Jajajajajaja.  Además la combinación rojo-rosa hizo furor entre las chicas de la boda.

Hornée los cupcakes un día antes y al sacarlos del tupper algunos se despegaban, ¿alguien sabe cómo evitarlo?

INGREDIENTES

Cupcake
Buttercream de vainilla
Colorante alimentario en gel de color rosa.  Yo utilicé Rose de Wilton.
Fondant rojo

HERRAMIENTAS

Boquilla en forma de estrella
Manga pastelera
Cortador en forma de corazón
Espátula o cuchillo de untar

Cogemos el cupcake y le untamos una capa de buttercream hasta que quede lisito a ras del papelito.  Como en el caso anterior, podemos omitir este paso.  Hacemos una rosa con el buttercream teñido de rosa.

Aplanamos un poco de fondant rojo y cortamos un corazón.  Lo ponemos sobre el cupcake.



V. CUPCAKE CRUZ TEMPLARIA

INGREDIENTES

Cupcake
Buttercream de merengue suizo
Fondant blanco
Fondant rojo

HERRAMIENTAS

Cortador en forma de cruz
Palillo de dientes redondo
Cortadores redondos de bordes rizados de 8 y 6 cms. de diámetro aproximadamente (los que yo compré son por un lado lisos y por el otro rizados)
Rodillo

Cogemos el cupcake y lo preparamos con una buena capa de buttercream, más gordita por el centro.

Aplanamos un poco de fondant rojo y cortamos la cruz.

Aplanamos un poco de fondant blanco y cortamos un círculo con el cortador grande.  Con la parte central del palillo de dientes vamos trabajando los bordes para rizarlos, intentando estirar los salientes.  No sé si me explico, prometo foto en breve!!

Ponemos el círculo rizado sobre el cupcake y repetimos la operación esta vez con el cortador pequeño.

Por último ponemos la cruz sobre los dos círculos blancos.  Si no se pega fácilmente, poned un poquito de agua en la unión.

Y diréis, se ve verde debajo...como tenéis que sacar punta a todo... ;P  Resulta que se me acabó el buttercream de merengue suizo y me sobró buttercream teñido de verde...gajes del oficio :D


VI. CUPCAKE LOS TUDOR

Sí, tenía ganas de hacer unos cupcakes con rosas y no sabía cómo meterlos en la temática medieval, ¿qué pasa? :D :D :D

INGREDIENTES

Cupcake
Buttercream de vainilla
Fondant rojo

HERRAMIENTAS

Cuchillito
Funda de plástico de las de archivar folios
Espátula o cuchillo de untar

Cogemos el cupcake, le untamos una capa de buttercream para dejarlo al nivel del papelito.

Hacemos una rosa con la manga sobre el cupcake.


Cogemos un poco de fondant rojo, lo amasamos y hacemos un churrito que cortaremos en siete partes, una el doble de larga que las demás.  Para seguir os dejo aquí con el tutorial de Gourmet Cupcakes que es mucho más explicativo :)

Colocamos nuestra rosita sobre el cupcake.

VII. (Y VIII. Y IX....) CUPCAKE VIDRIERA GÓTICA

Este cupcake lo hice con tres diseños y en tres colores, llamó bastante la atención a todo el mundo.

INGREDIENTES

Cupcake
Buttercream de merengue suizo
Fondant blanco
Pintura en polvo comestible de cualquier color (mejor intensos para más contraste con el blanco).  Yo utilicé verde Cactus, azul Hydrangea y fucsia Cyclamen de la marca Squires Kitchen.
Purpurina comestible en spray

HERRAMIENTAS

Cortador redondo de unos 8 cm. de diámetro
Stencils con diseños medievales: florales, vegetales...yo cogí unos bastante "abstractos".  Los stencils son (para las novatas como yo que también dijimos ¿lo cualo? la primera vez que oímos tal término), unas plantillas de plástico con los dibujos en hueco para que se pueda colorear a través de ellas y una vez retiradas queda el dibujo sobre la superficie donde pusimos el stencil.  En castellano stencil es estarcido.
Rodillo
Espátula o cuchillo de untar
Pincel

Ejemplos de stencils
                                                   
Cogemos el cupcake y le damos una buena capa de buttercream suizo.

Cogemos el fondant, lo aplanamos y lo alisamos con el rodillo.  Ponemos el stencil sobre el fondant y lo aplastamos contra éste con el rodillo de manera que quede incrustado (tampoco pasarse no vayamos a cargarnos el stencil que son delicaditos).

Cogemos el pincel (parece obvio pero que quede claro: un pincel que sólo sea para usar con fines gastronómicos-no se vaya a indigestar alguien con restos de aguarrás...) y vamos con cuidado pintando con la pintura en polvo hasta que quede bien tapado el dibujo del stencil.

Retiramos el stencil con cuidado y ¡voilá!

Hay que tener mucho cuidado para que no se ensucie la parte de fondant que ha de quedar blanca,
así como que los contornos de las figuras se vean nítidos, esto es lo que hará el cupcake más bonito.

Cogemos el cortador circular y cortamos dejando el diseño del stencil lo más centrado posible.  

Tomamos el círculo de fondant y lo ponemos sobre el cupcake.

Como veis unos quedaron más difusos que otros, la clave es apretar bien el stencil contra el fondant.





Y esto es todo...¡damas y caballeros!  

Por último y MUY importante, quiero agradecer a mi madre y a Josu su inestimable ayuda y aún mayor paciencia...¡¡¡GRACIAS!!!  ¡¡¡OS QUIERO!!!

Una reverencia y hasta más ver.



------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Si os gusta mi blog, dejadme algún comentario, haceos seguidores aquí o en mi página de facebook "Los cupcakes de Clara" o en mi Twitter "cupcakesdeclara".  ¡Me hace mucha ilusión y lo leo todo!

viernes, 15 de junio de 2012

Dos recetas, misma masa. ¡¡Ñam!!

 



¡¡Muy buenas!!  Como lo prometido es deuda, hoy os traigo dos recetas partiendo de la misma masa base, una masa azucarada.  Se trata de una tarta de albaricoques y una tarta de queso que tienen un toque muy francés.  

Parte de mi familia vive en el noreste de Francia, una región preciosa, y tengo unos recuerdos maravillosos de cuando pasaba los veranos allí de pequeña.  Íbamos mi tía abuela, mi madre y yo con unos cestos a recoger moras y frambuesas, que recuerdo que eran enormes, y también mirabelle, que es una especie de mezcla entre albaricoque y ciruela que es típica de la zona.  


MIRABELLES DE LA ZONA DE LORENA (FRANCIA)


Luego en casa hacíamos muchísima mermelada, y tartas de hojaldre con la fruta, y nos sabía todo a gloria.  Ayyy qué recuerdos.  En fin, volviendo al tema...


He de decir que en realidad la información de arriba no es del todo correcta...lo justo sería decir: una tarta de albaricoques y sus tartaletas, y una tarta de queso y sus tartaletas variadas con mermelada de frambuesa y caramelo a la mantequilla salada :)

Como os decía, la base para ambas recetas es una masa dulce que aquí os explico.

INGREDIENTES- PASTA AZUCARADA

200 g harina todo uso
100 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
40 g azúcar blanco
2 yemas de huevo
1/4 cucharadita extracto de vainilla

Tamizamos la harina en un cuenco y la amalgamamos con la mantequilla.  Añadimos el azúcar.  Por otro lado, batimos las yemas con la vainilla, y lo unimos a lo anterior mezclando hasta conseguir una masa integrada.  La aplastamos un poco y la metemos en un bol a la nevera durante media hora.




A continuación, extendemos la masa con un rodillo y cubrimos con ella un molde redondo para horno, previamente engrasado con mantequilla.  Las medidas son para un molde de 23 cm de diámetro.  Si os pasa como a mí, y vuestro molde es algo más pequeño, podéis utilizar el resto para hacer tartaletas más pequeñas, o reducir los ingredientes proporcionalmente.

Pinchamos repetidas veces con un tenedor la masa dispuesta en el molde, y podemos poner un puñado de garbanzos para que no se hinche al hornearlo ni le queden bultos.  Lo metemos al horno a 170º durante quince minutos, o hasta que veamos que toma un ligero color dorado.

Ya tenemos el fondo de pastel para cualquiera de las dos recetas.  Ahora escoged la que más rabia os dé...

PARA LA TARTA DE ALBARICOQUES

500 g de albaricoques u otra fruta de similar consistencia (ciruelas, cerezas)
30 g mantequilla
2 cucharadas brandy o licor
2 huevos
60 g azúcar blanco
60 ml leche
60 ml nata

Lavamos los albaricoques, los partimos por la mitad y los deshuesamos.  Los rehogamos en la sartén brevemente con la mantequilla, y cuanto estén un poco más blandos, añadimos el licor y le prendemos fuego ¡con cuidado!  He de decir que yo soy bastante patosa y lo hice sin problema, así que para vosotros, chupado.  Yo lo que hice fue inclinar de un lado la sartén y acercarle el mechero a la zona donde se vea más líquido.




Cuando se extingan las llamas, colocaremos los albaricoques y el líquido en el fondo de tarta que habíamos horneado previamente.

A continuación, batimos los dos huevos con el azúcar.  Añadimos la leche y la nata, lo mezclamos y lo vertemos sobre el pastel.




Horneamos durante diez minutos a 170º o hasta que veamos la masa tostada y el relleno con la consistencia del flan.





 Esta tarta es deliciosa y nada empalagosa, a mis padres les ha encantado.  ¡Triunfo seguro!



 PARA LA TARTA DE QUESO

4 huevos
100 g azúcar blanco
250 g queso crema (mejor si no es light)
250 g requesón
la piel rallada de un limón (sin nada de lo blanco)
60 g harina todo uso
4 cucharadas de crema agria o crème fraîche.  Yo no tenía y puse nata líquida, he leído que en Carrefour tienen.
Azúcar glass para decorar

Separamos las yemas de las claras y reservamos las segundas.  Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y esté espumosa.  Incorporamos gradualmente los quesos y la piel de limón sin dejar de batir.  Tamizamos la harina encima de la mezcla, seguimos batiendo y añadimos la crema agria.

Por otra parte, batimos las claras a punto de nieve y luego las incorporamos a la mezcla anterior, con cuidado para que no se bajen.  Vertemos la mezcla sobre el fondo de pasta ya semi-horneado y horneamos una hora y media a 160º o hasta que el pastel esté dorado y cuajado.



Lo dejamos enfriar en el molde y en la nevera durante varias horas.  A la hora de servir, le podemos tamizar azúcar glass por encima.

Yo además hice unos pastelitos de queso individuales, con los mismos ingredientes, a los que añadí en unos una cucharada de mermelada de frambuesa, y en otros una de caramelo a la mantequilla salada.  El verano pasado estuve en Bretaña y me traje unos botes.  Próximamente, la receta para hacerlo en casa. :)

También le irían bien como relleno: dulce de leche, nutella, mermelada de moras, de fresa...

En este caso, aplanamos la masa con el rodillo y en el molde de cupcakes o muffins vamos engrasando los huecos con mantequilla y colocando la masa.  Precocemos diez minutos a 160º.  A continuación, echamos la mezcla de queso y por último en el centro una cucharada de relleno.



Volvemos a meter la bandeja al horno unos 25 minutos a 160º, o hasta que veamos que la pasta está dorada y el relleno cuajado.




Cuando pasen cinco minutos, los sacamos de sus moldes con cuidado y cuando estén a temperatura ambiente los metemos a la nevera para comerlos frescos.  Me ha encantado la textura que se les queda con el relleno, especialmente los de mermelada.






 ¡Y esto es todo por hoy! Espero que os hayan gustado estas recetas con toque galo.  Están adaptadas del libro Le cordon bleu- Guía completa de las técnicas culinarias- Postres.

martes, 12 de junio de 2012

A veces, cumplir 30 no es tan horrible...

¡¡Muy buenas!!

Este es un micropost con varios propósitos:


1- Confirmaros que no, no me he muerto.  Más bien como diría Peret "no estaba muerta, estaba de parranda".  Últimamente he hecho algunos viajes y no he tenido mucho tiempo para venir y...


2- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Expresaros mi felicidad!!!!!!!!!!!!


¿Y eso...por qué?


Pues...es que alguien ha bajado del cielo...(no estoy alucinando, es literal, ha bajado de un avión)...alguien ha escuchado mis súplicas y...

MI AMIGO ALEJANDRO (EL CELESTIAL EMISARIO)


...y...


AY MADREEE QUE TODO ESTÉ BIEN...¡¡SOBRE TODO EL ENCHUFE QUE SEA EUROPEO!!


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!



MI PEQUEÑA ENTRE MIS BRAZOS 


Ya tengo mi Kitchen Aid, ¡directa desde Queens a mi casita! :)  :)  :)

¡¡Millones de gracias a mi madre y a Josu, por este regalazo en mi treinta cumpleaños, y a Alejo por cargar con mi "bebé" desde el otro lado del charco!!

Prometo receta súper-híper-pronto y me despido de vosotros, viendo la vida  un poco más...azul hielo, por ejemplo ;)

¡¡Besazos!!


lunes, 14 de mayo de 2012

Cupcakes con rosas de fondant+necesito una batidora nueva ¡ya!



¡Muy buenas!

Hoy os quiero presentar unos cupcakes que he decorado con rosas de fondant.  Es una temática que viene bien tanto para la primavera como para el día de la madre.  Con un poco de maña y tiempo os quedarán unos cupcakes monísimos.  Además, estas rosas sirven para decorar tartas también, próximamente haré una tarta con rosas enoooooooormes por mi cumple :)

Los cupcakes son de vainilla, adaptados de Joy of Baking.  Esta receta es, dentro de los cupcakes, básica ya que va bien con todos los buttercream o frosting que les queráis poner.  En cuanto al buttercream, me he decidido a utilizar el de fresa de Renshaw que me tocó en el lote del sorteo de Expotarta, tenía ya ganas de probarlo y la verdad es que está rico, ¡aunque el buttercream casero no tiene rival! Pero para unas prisas, o si no tenemos batidora a mano, es bueno saber que existen estas cosas.


Por cierto, se me ha quemado el motor de la batidora de varillas y ese es el motivo básico de que haya utilizado este buttercream (he de decir que para lo que costó la batidora, demasiado había durado)...ahora estoy rezando para que alguien se apiade de mí y me haga caer una Kitchen Aid del cielo...esto es una señal, seguro...en fin, ejem ejem ahí lo dejo.

CUPCAKES DE VAINILLA (Cantidades para 12 cupcakes o 36 mini cupcakes)

125 g. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
200 g. azúcar blanquilla
2 huevos grandes
150 g. harina normal
25 g. maizena
1 cucharada Royal
1 pizca de sal
1 cucharada extracto de vainilla
120 ml. leche semi

Precalentar el horno a 160º.  Preparar los papelitos para cupcakes en su molde.  Tamizar juntos harina+sal+maizena+Royal y reservar.  Batir mantequilla y azúcar hasta que se integren.  Añadir los huevos uno a uno sin dejar de batir.  Cuando esté integrado, añadir la mitad de la mezcla de la harina, a continuación la leche y la vainilla, y finalmente el resto de la harina.  Todo esto sin dejar de batir.

Cuando esté todo integrado, hornear durante unos 15-17 minutos, cuando al pinchar con un palillo en el centro de un cupcake éste salga limpio, estarán listos.  Sacar la bandeja y pasados cinco minutos, pasarlos a una rejilla para que se aireen y no se despeguen los papelitos.

Preparamos el buttercream que queramos (vainilla, chocolate, Nutella, queso..) y decoramos.  En mi blog tenéis la receta para buttercream de chocolate blanco, queso y chocolate  sin azúcar (apta para diabéticos).  También podéis decorarlos simplemente con nata montada.  Si queréis el color rosita como los míos, añadid un poquito de colorante alimentario en gel al buttercream (a menos que sea buttercream de chocolate negro, claro :P).



Aquí tenéis la receta del buttercream de vainilla básico e infalible por si os apetece utilizar éste:

BUTTERCREAM DE VAINILLA

250 g. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
250 g. icing sugar
1 cucharada de leche
1 cucharada de extracto de vainilla

Con KA/batidora de varillas:

mezclar mantequilla y azúcar a velocidad baja y cuando se integren, seguir mezclando a velocidad media durante un par de minutos.  Añadir la leche y la vainilla y seguir mezclando otro par de minutos hasta que adquiera la consistencia del helado.

Con Thermomix:

no es muy aconsejable hacer buttercream con la Thermo pero es posible.  El problema es que tiende a derretirlo, ya que la jarra se va calentando.  Así que hay que estar muy pendientes.  Echamos todos los ingredientes a la jarra y mezclamos a velocidad media.  Con un par de minutos debería estar hecho el buttercream.  Si no, seguir batiendo pero vigilar cada poco y parar en cuanto adquiera la consistencia del helado.

Buttercream hecho con Thermomix, perfecto en un par de minutos

ALGUNAS PUNTUALIZACIONES

-  Para los cupcakes no os hace falta batidora si no queréis, yo mezclé todo a mano.  Para ello es imprescindible que la mantequilla esté a temperatura ambiente.  Para el buttercream ya sabéis, Kitchen Aid, Thermomix o batidora de varillas.

-  Esperar a que los cupcakes se enfríen del todo, ¡¡o se derretirá el buttercream!!

-  Vigilar muy bien el horno para sacarlos en cuanto estén listos, para que queden lo más tiernos posible.

Oro líquido

-  Usar un buen extracto de vainilla.  Sé que en el pasado os comenté que servía Dr. Oetker o alguno de los que venden en cualquier súper.  Pues no.  Desde que compré el extracto de vainilla de Madagascar en pasta de Nielsen-Massey en Expotarta, he comprobado la diferencia abismal.  Y sobre todo en el buttercream, si haces un buttercream de vainilla con "aromas" del súper, lo más probable que te puede pasar es que sepa como si estuvieras comiendo mantequilla, y no ha de ser así.  Así que acercaros a alguna tienda especializada en repostería o encargad por internet dentro de vuestra próxima compra un buen extracto de vainilla, ¡vais a ver cómo merece la pena!

Como os decía, les añadí unas rosas de fondant, que podéis hacer según el tutorial de Alma. Para lo que necesitaréis:

ROSAS DE FONDANT

- Fondant blanco
- Colorantes en gel (SK, Wilton, Sugarflair)  
- Una funda de plástico de las de folio 
- Cuchillito

Como os digo, siguiendo el tutorial es fácil, sólo hay que tener un poco de paciencia y de cuidado.  El fondant se mancha y atrapa cualquier cosa que toque con facilidad, así que manos súper limpias y platos para apoyar el fondant cerquita.  Si notáis que se os pega a las manos, podéis poneros un poco de icing sugar.



Importante:

- si el fondant no es muy "fresco" puede que tenga gránulos más duros, que se desintegre, que haga virutas o pelotillas...quitadle la parte que haya estado más expuesta al aire y utilizad sólo lo que esté más blando.  Podéis mojaros la punta de los dedos para volverlo más maleable, pero con muy poquita agua.

- hay que recordar que el fondant teñido se pone más duro al guardarlo que el que no está teñido, así que no tiñáis muchísima cantidad, para intentar que os sobre la menor cantidad teñida posible.

- al teñir el fondant, meted un palillo de dientes limpio en el botecito de tinte y esparcidlo por el fondant.  Si tenéis que coger más tinte, usad la otra punta del palillo, nunca volver a meterlo en el bote de tinte, para no contaminarlo.  Obviamente, nunca metáis el mismo palillo en dos botes diferentes de tinte.

- El fondant que os sobre guardadlo en un tupper y envuelto en papel film o bolsas de congelar con cierre zip.  ¡¡Cada color que tengáis por separado!! Metedlo en un lugar fresco, seco y sin luz.  Nunca a la nevera, que se fosiliza. :)

Si queréis más indicaciones sobre cómo utilizar el fondant, podéis mirar aquí.

Orgullosa de mis rositas 

Otra idea para la decoración sería rematar vuestras rosas con una pasada de purpurina comestible en spray o pintarlas con purpurina y un pincel.  Esa va a ser mi próxima adquisición repostera :D

¡¡Besazos y a disfrutar del tiempazo primaveral que por fin ha llegado!!

miércoles, 2 de mayo de 2012

El maravilloso mundo del fondant



¡Buenos días a todos! :)

Hoy quería compartir con vosotros mi primera experiencia con fondant. Sí, esas preciosas tartas decoradas que vemos por ahí están hechas de pasta de azúcar (ya sé que casi todos los que estáis leyendo esto lo sabíais, pero varias personas me lo han preguntado).  Así que he pensado explicar un poquito qué es esto del fondant que nos trae a todos de cabeza.

El fondant es un vocablo francés que significa literalmente "que se funde".  En repostería se utiliza para denominar a un tipo de crema o pasta (según la consistencia que se le dé) que se utiliza para rellenar o cubrir dulces y pasteles.  Su composición es básicamente agua y azúcar, y al fondant "elástico" que es el que se utiliza para repostería creativa se le añaden gelatina, glicerina y glucosa.  Para elaborarlo, se satura el agua con azúcar y se amasa para provocar la cristalización de éste.  Como resultado, tenemos una masa de consistencia similar a la plastilina, que admite teñido y amasado teniendo una gran versatilidad.  Su acabado es liso y mate al secar.

Enfriando el fondant sobre una superficie fría.  Foto de la web de Europast.
                             
En diciembre probé a hacer mi primera tarta de fondant para el cumpleaños de mi amiga Laura.  Ella quedó encantada con la sorpresa y yo me lo pasé muy bien haciéndola.  Así que mejor imposible ¿no? :D

La receta del bizcocho es el famoso MSC (Madeiran Sponge Cake), un tipo de bizcocho muy utilizado para recubrir con fondant ya que es bastante consistente.  ¡Vamos allá!

MADEIRAN SPONGE CAKE

4 huevos a temperatura ambiente
200 gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
200 gr. azúcar
200 gr. de harina "bizcochona" (si no encontráis, podéis mezclar harina normal con un sobre de levadura)
100 gr. de harina normal
Opcional: si queremos el bizcocho de chocolate, añadir dos cucharadas soperas de cacao en polvo sin azúcar.

Encendemos el horno a 170º.   En un bol tamizamos juntas las dos harinas (y el cacao si hemos decidido añadirle) y reservamos.  Ponemos en un bol la mantequilla y el azúcar y batimos con la varilla manual hasta que se integren bien.  Añadimos los huevos uno a uno, a medida que uno se vaya incorporando añadimos el siguiente.  Cuando estén los cuatro bien integrados, vamos añadiendo poco a poco la harina sin dejar de remover.  Finalmente quedará una masa muy densa, como en la imagen.



Echamos la mezcla en un molde encamisado (forrado de papel de horno) o untado de mantequilla, intentando que se reparta bien porque luego durante el horneado tiende a abombarse por el centro.  Estas medidas son para un molde redondo de 18 cms. de diámetro, si el vuestro es mayor o menor podéis adaptarlas proporcionalmente.  Lo importante es que no os quede muy lleno ya que en el horno crecerá y se os podría desbordar.  Ante las dudas, mejor repartir la masa y hornear en dos veces.  Un truco que utilizo yo es llenar una vez el molde el doble que la otra, y luego cortar por el medio el bizcocho más gordo para crear tres capas en la tarta.

 En mi caso, utilicé un molde desmontable cuadrado de 18x18 cm. de lado, que compré en Club Cocina  y estaba deseando estrenar, y horneé un solo bizcocho que quedó bastante gordito.

Horneamos unos 40-50 minutos, ya que es un bizcocho muy denso que tarda bastante en hacerse.  Mientras tanto, vamos preparando el almíbar si es que vamos a rellenar el bizcocho en cuanto enfríe (ver abajo).  Cuando pinchemos en la joroba o parte más abombada y veamos que sale limpio el palillo, está hecho.  Lo sacamos y lo dejamos reposar cinco minutos, y luego con mucho cuidado lo desmoldamos bocabajo sobre una rejilla.

¿Por qué bocabajo?  Para que la joroba se nos aplaste y quede boca arriba la parte más planita de la tarta.  Como veis, a mí esto se me pasó y por eso mi tarta me quedó abombada en lugar de plana.  Pero me gustaba el efecto igualmente (una quiere por igual a todos sus hijos, está claro).

Cuando esté totalmente frío, lo partiremos en dos o tres capas (yo aconsejo tres, pero como era la primera vez que hacía este bizcocho no me atreví y lo dejé en dos).



Previamente a rellenarlo, dispondremos las tres capas y las iremos emborrachando con almíbar.  Todo el mundo tiene una receta propia, pero por si no la tenéis, os servirá esta:

ALMÍBAR

250 ml. de agua
4 cucharaditas de ron (si no tenéis, vale ponche o brandy)
2 mondas de limón
200 gr. azúcar

Como decía, mientras se hace el bizcocho, podéis ir haciendo el almíbar para que se vaya enfriando.  Se trata de poner en un cazo todos los ingredientes y cocer a fuego medio hasta que veáis que el azúcar se ha disuelto.  Pero si no vais a utilizar el bizcocho inmediatamente, guardadlo ya partido y sin emborrachar, envuelto en papel film en la nevera (aguanta varios días, yo por ejemplo lo tuve tres).  Lo deseable es que al menos repose un día en la nevera para que la miga asiente.

Para el relleno yo utilicé un ganaché de chocolate y mermelada de albaricoque, porque me gusta mucho la tarta Sacher y quería evocar ese sabor.  Pero podéis usar cualquier mermelada o no usarla, o buttercream de cualquier tipo, o nata, crema...buscad la combinación que más os guste de sabores y experimentad!! :)

RELLENO

1 bote mermelada de albaricoque

Para el ganaché de chocolate:

200 ml.  nata líquida para postres
200 gr. chocolate de cobertura (el que venden "para postres")

Opcional : para el buttercream de chocolate

60 gr. mantequilla
60 gr. azúcar glas
1 cucharada de leche
1 cucharada del ganaché de chocolate ya frío

Preparamos el ganaché de chocolate llevando a ebullición la nata en un cazo, y justo antes de que rompa a hervir apagamos el fuego y echamos el chocolate en trozos removiendo a la vez con una cuchara.  El chocolate se deshará en la nata y quedará una crema.  Dejamos que se temple.

Pasamos al "momento relleno".  Tenemos las capas de bizcocho dispuestas ante nosotros, el almíbar a temperatura ambiente en un bol o en el cazo (quitar las peladuras de limón), y el relleno que vayamos a utilizar.  Lo más útil es tener unas espátulas o lenguas de gato como me gusta llamarlas a mí, pero si no tenéis, con unas cucharas soperas y unos cuchillos planos os podéis apañar.

Echamos un poquito de ganaché en el soporte que vayamos a utilizar para presentar la tarta, para que haga de "pegamento", y encima ponemos el bizcocho que va a quedar abajo del todo para que no se mueva.  Este bizcocho será el de "la joroba bocabajo".  Con un pincel de cocina o una cuchara echamos almíbar por toda la superficie del bizcocho para que empape bien.  Después, lo untamos de ganaché, yo como sólo hice una capa de relleno le puse más de la mitad de una vez, si hacéis más capas, calculad a ojo para repartirlo y que os dé para todo.  Si os gusta con más relleno, podéis hacer más ganaché simplemente aumentando las cantidades de la receta proporcionalmente.

Procurad no llegar al borde ya que al poner luego la tapa hace presión y se desparramaría todo el ganaché.  Yo lo que hice fue construir un pequeño dique con buttercream de chocolate.  Al ser mucho más denso que el ganaché, lo retiene y evita que se salga por los bordes de la tarta.  Lo que hice fue aplicar a 1 cm. del borde un "marco" de buttercream con la manga.  Si no tenéis manga o no queréis gastar una manga para esto, podéis probar con una cucharita a ir repartiendo buttercream por todo el borde, será más cansino, pero os ahorraréis una manga.

En la foto no se aprecia muy bien el "dique", lo siento (ese día no estaba mi prima con su estupenda cámara).


A continuación, ponemos en el segundo bizcocho una generosa cantidad de mermelada, y tapamos el primero con el segundo. Añadimos almíbar al segundo bizcocho por su parte superior y laterales.  Si tenemos más capas, repetiríamos estas operaciones hasta acabar.

Con el resto del ganaché, cubrimos todo el bizcocho por encima y por los lados, bien repartido.  Como a mí no me sobró demasiado, además le puse más mermelada.  La idea es que quede muy húmedo y pringoso para que luego el fondant se agarre bien a la tarta.

Vamos con el momento "fantasma"...jejeje es que cuando le puse el fondant tan blanquito por encima mi tarta parecía un fantasmilla :P

Tomamos el fondant, yo como era la primera tarta que cubría, cogí dos terceras partes del kilo (compré un kilo de fondant marca Renshaw).  Aquí os pongo la foto para que veáis el aspecto que tiene el fondant, para los que aún no os habéis metido en estos fregaos :)

                                                                                     

Mi próximo reto será intentar hacer fondant en casa.  Tengo un libro de repostería que da la receta pero me desanima lo dificilísimo que parece.  Si lo consigo tendréis noticias mías...incluyendo una foto dando saltos!!

El fondant podéis teñirlo o no, a vuestra elección, utilizando colorantes en gel (Wilton, Sugarflair...).  Yo lo dejé blanquito que también me gusta mucho.  Cortad la cantidad que vayáis a utilizar y el resto envolvedlo bien en film y metedlo en un tupper en la nevera.  Si no sabéis cuánto necesitáis, coged bastante y ya guardaréis lo que sobre.

Tomad en las manos el pegote y amasad para que vaya cogiendo blandura y elasticidad.  Cuando lo notéis más maleable, ponedlo en la mesa y con un rodillo (mejor que no sea de madera, y si lo es, dadle primero una capa de icing sugar o azúcar glass porque se pegará) id aplanando y extendiendo hasta que os quede lo más fino posible pero sin llegar a romperse.  Hay gente a la que le gusta dejarlo más gordito pero me parece que tanto fondant empalaga mucho.

Coged con cuidado el fondant y ponerlo sobre la tarta, tal que así.

Mi fantasmita :)

Recortar con un cuchillito los bordes cuidando bien que tape toda la parte visible del interior, y teniendo especial cuidado en las esquinas.  Guardar el sobrante.  Añadir la decoración que más os guste. La mía fue muy sencilla, teñí un poco del fondant sobrante con colorante en gel tono Rose de Wilton y corté unos círculos ayudándome con un vaso.  Para teñir el fondant, simplemente haced un huequito en el centro de la bolita de fondant y añadir una puntita de colorante con un palillo.  Amasad y el colorante se irá repartiendo.  Si queréis un tono más intenso, podéis añadir algo más de colorante, pero es mejor empezar con poco y e ir añadiendo ya que a la inversa la cosa ya no tiene arreglo, a menos que añadáis más fondant o tengáis colorante blanco.

¡Que se me sale el ganaché!

La tarta fue muy sencilla en su acabado pero yo quedé más que contenta con mi primer experimento "fondantero".  Y de sabor estaba muy rica, el MSC se caracteriza por su sequedad así que es importante que emborrachéis bien el bizcocho y lo rellenéis con generosidad.  

¡¡Destrucción masiva!!

Espero que os haya gustado y os animéis a hacer alguna tarta con fondant...sé que es laborioso pero vale la pena.  Y si lo hacéis...¡mandadme las fotos!

¡¡¡¡¡¡Un besazo!!!!!!

Clara